jueves, 30 de agosto de 2012

Un amor contra el viento de Susanna Kearsley



"Cuando me topó con el viento, no puedo luchar contra él. No puedo hacer sino despegar las velas y dejar que me lleve a donde quiera"

Tras la muerte de su hermana, Eva recibe el encargo de su cuñado de esparcir sus cenizas en el lugar en el que hubiera sido más feliz. Buscando en su memoria, decide que ese lugar es la solariega casa de Trellowarth, situada en el pueblecito de Cornualles en el que pasaban sus veranos cuando eran niñas. Allí se reencontrará con los propietarios de Trellowarth, sus amigos Mark, Susan y Claire. Pero además, desde su llegada, Eva comienza a escuchar en la casa extrañas voces y a tener desconcertantes visiones en las que se le aparecen varios hombres que parecen provenir de otro tiempo.


Pronto Eva descubre que son los antiguos habitantes de Trellowarth, los hermanos Butler, y su fiel amigo Fergal, todos dedicados al contrabando, actividad que floreció en las costas de Cornualles en los S. XVII y XVIII. Además, los hermanos Butler están emparentados con el duque de Ormonde, quien en 1.715 organizó la primera de las rebeliones jacobitas.


Con este argumento, Susanna Kearsley crea una bella y evocadora novela sobre viajes en el tiempo, genero literario que ha producido obras recientes como las conocidas "La mujer del viajero en el tiempo",  la saga "Forastera" de Diana Gabaldon o el clásico de Richard Matheson "En algún lugar del tiempo", con el que este libro tiene mucho en común, pues en ambas obras sus protagonistas se encuentran en una etapa muy difícil de su vida.


La obra de Matheson además es el origen de la película del mismo nombre, que aunque no ha superado muy bien el paso del tiempo y está llena de imperfecciones, siempre será recordada por la belleza de sus imágenes y por la extraordinaria y melancólica banda sonora que las acompaña, compuesta por John Barry.  



Precisamente, esa tristeza y melancolía también tiñe las palabras de Susanna Kearsley, y la vida de su heroína, obsesionada por los recuerdos de los días felices junto a su querida hermana. 

Esta preciosa novela nos enseña sin embargo, que la vida consiste en intentar avanzar y no quedar atrapado en la telaraña de nuestros recuerdos, pues la felicidad que contienen no proviene de ningún tiempo ni lugar, sino de las personas a las que queremos y con los que los vivimos y los compartimos.




domingo, 19 de agosto de 2012

El legado de Katherine Webb



Publicado por la editorial Lumen, "El legado" es la primera obra de la escritora inglesa Katherine Webb, quien gracias a la misma se convirtió en una de las autoras revelación del año 2010 en Inglaterra.

Al igual que en los dos libros reseñados previamente ("Violetas de Marzo" y "El secreto de la Orquídea"), en "El legado" se relatan dos historias que si bien parecen no tener nada en común, irán relacionándose conforme avanza la lectura.




La primera de las historias nos habla de las hermanas Erica y Beth Calcott, quienes a la muerte de su abuela, Meredith, heredan la propiedad familiar llamada Storton Manor con la condición de vivir en ella durante cierto tiempo.Erica y Beth, pasaban de niñas sus veranos en Storton Manor, junto a su primo Henry y su querido amigo Dinny Dinsdale, que vivía con su familia en las caravanas situadas en una zona de la propiedad familiar cedida por el bisabuelo de las niñas.


La otra historia tiene como protagonista a la romántica e inexperta Caroline, quien a principios del S.XX, se traslada desde la cosmopolita Nueva York al lejano oeste, en concreto, a la ciudad de Woodward, Oklahoma, tras contraer matrimonio con el vaquero Corin.La única referencia para Caroline de ese lugar lo constituyen las novelas y relatos como "El virginiano", que hablaba de una chica, que al igual que Caroline, se trasladaba al oeste y allí encontraba su verdadero hogar.


 Sin embargo, cuando Caroline se reencuentra con su marido, pronto descubre las duras condiciones de vida existentes en ese territorio, en el que se alternan sofocantes veranos y crudos inviernos, y en el que una mujer debe trabajar de forma dura, careciendo apenas de comodidades.



Es esta última historia la más interesante y la que se erige como el eje de una novela, cuyo "pero" es que es demasiado parecida a otras del mismo estilo que se han publicado últimamente. Aún así es una lectura para disfrutar pero también para reflexionar, que habla del dolor que provoca la culpa y el resentimiento, y al mismo tiempo de la redención y el perdón, pues al final de nuestras vidas lo que queda es "el legado" que dejamos a las personas que amamos




sábado, 11 de agosto de 2012

Violetas de marzo de Sarah Jio



Emily acaba de divorciarse, por lo que busca refugio en el lugar en el que en su infancia y adolescencia pasaba sus veranos, la isla Bainbridge, en el estado de Seattle. Allí se reencontrará con su querida tía Bee, en cuya casa se aloja y donde encuentra un diario perdido de una mujer llamada Esther, que vivió en esa misma isla en los años 40.






Violetas de Marzo es el notable debut de la periodista norteaméricana Sarah Jio, quien ha creado una novela que resulta imposible dejar de leer hasta que finaliza. Se desarrolla en el idílico lugar de la isla de Bainbridge que la autora, al vivir en Seattle, conoce muy bien, de ahí el cariño que pone en la descripción de la isla y de sus habitantes que provoca que desees, al igual que la protagonista de su novela, quedarte allí para siempre.








Junto al envidiable entorno, también la época en que Sarah Jio sitúa una parte de su novela resulta fascinante, ya que Esther vive a principios de los años 40, década que supuso un cambio de mentalidad de hombres y mujeres motivado, entre otras cosas, por el inicio de la Segunda Guerra Mundial.


Lo más atractivo de la novela son, sin embargo, sus personajes, como la vital tía Bee, su mejor amiga Evelyn o Henry, el vecino de Bee, sin olvidarnos por supuesto, de la enigmática Esther, la gran protagonista, que ayudara a Emily no sólo a desenterrar viejos secretos de familia, sino también a encontrarse a sí misma.

En conclusión, una maravillosa novela que, al estar contada desde el punto de vista de varias mujeres, es el regalo ideal para una amiga o para nuestras madres o abuelas.


jueves, 2 de agosto de 2012

La cuna de mi enemigo

Cyrla y Anneke son primas y viven juntas desde que Cyrla, que es medio judia, se trasladó desde su Polonia natal a Holanda, huyendo del régimen nazi. Entre ambas existe además una gran amistad, que se ve truncada cuando Anneke se quita la vida, al quedarse embarazada de un soldado alemán.
Para salvar su vida Cyrla, que también está embarazada, debe hacerse pasar por Anneke, que antes de su muerte fue admitida en una Lebensborn.




Personal sanitario con una Lebensborn
 al fondo


Las Lebensborn fue una de las instituciones más siniestras creadas por el régimen nazi, en concreto, por el jefe de las SS, Heinrich Himmler. Las Lebensborn eran casas de maternidad en las que ingresaban las mujeres que iban a tener niños de la denominada raza aria. Para poder entrar en ellas, había que pasar severos exámenes en los que se tenía en cuenta el árbol genealógico de la mujer para asegurarse que no existía ningún tipo de "contaminación". Además, una vez que tenían a sus hijos, éstos quedaban bajo la custodia del Reich alemán.





En "La cuna de mi enemigo" es evidente el esfuerzo de documentación e investigación que ha realizado la autora, Sarah Young, para que conozcamos más el funcionamiento de las Lebensborn,lo que no impide que esté escrita con un estilo ágil y sencillo cargado de suspense y tensión. Sus personajes además están muy bien dibujados, destacando en especial al atormentado Karl o a Isaac, el joven judío del que Cyrla está enamorada.

Novela pues, muy interesante y aconsejable, al unir el entretenimiento con la reflexión sobre unos hechos del pasado que no deberían repetirse.